Perdona que haya tardado tanto tiempo en responderte. Intenta comprenderme. Me ha resultado muy difícil. He escrito y reescrito esta carta cientos de veces, pero me cuesta mucho.
...
Quizá creas que ha sido una decisión precipitada, pero llevaba mucho tiempo pensando en hacerlo. Intenté hablarte varias veces de ello, pero me sentía incapaz de abordar el tema. Me daba miedo pronunciar estas palabras.
No te preocupes por nada. Así han ido las cosas. No quiero hacerte daño. Si es así, lo siento. Lo único que trato de decirte es que no soporto la idea de que, por culpa mía, te reproches nada. Yo soy la única responsable. Durante todo este año lo he ido posponiendo, y esto te ha creado a ti muchas molestias. Tal vez hasta hoy.
...
A mi manera, te agradezco que hayas estado a mi lado durante este último año. Créeme. No eres tú quien me has herido. He sido yo misma. Esto lo tengo muy claro.
Aún no estoy preparada para verte. No es que no quiera, es que no me veo con ánimos. Cuando lo esté, te escribiré enseguida. Y entonces quizá podríamos conocernos mejor. Como tú dices, tendríamos que saber más el uno del otro.
Adiós.
Tokyo Blues (Norwegian wood), HARUKI MURAKAMI
Las palabras que se peleaban desordenadas en mi corazón, ya estaban escritas... no me queda más remedio que robarlas
4 comentarios:
Vamos a probar a decir adiós. Una cursi diría algo como esto:
"Adiós, Mi Vida. Ya te he querido, ya es suficiente. Voy a levantarme en plan 'I will survive'. Me llevo mi cariño exagerado, el zumo de cada mañana, los nachos de todos los Sábados mientras veíamos la película. Me llevo mi cuerpo que era tu templo, mis ojos que te escuchaban, mi agradecimiento y mis elogios a tu preciosidad. Me llevo mis certezas y mis planes. Me llevo mis años por delante para conocer sitios que una vez planeé conocer contigo. Me llevo mis palabras de consuelo, mi mano para apretar, los rincones que exploraste. Me llevo mi silencio y mis rencores, que me temo van a acabar saliendo por alguna parte. Me llevo mi poder de tomar decisiones. Me lo llevo todo, y a la vez te lo guardo. Por las noches volveré a imaginar historias en las que no sales. Tú no te preocupes por mí. Ya he hecho bastante el ridículo llorando por unos recuerdos, por unos proyectos que se murieron, por una felicidad (sí, felicidad) de la que me impregné, por lo que puedo decir alto y claro que he vivido".
Puedo hacerlo mejor.
La ironía nunca es tonta. Sílbame, debatiremos juntas y al final arreglaremos el mundo.
O_O!!
Y ahora paso a decir 'bye' antes de cerrar la maleta.
Que duela menos. Que no duela nada. Y, si duele, le pegas un patadón. Y que corra la rabia.
Abrazos muchos, querida.
Pásatelo genial, cielo. Saluda a los dios@s del Olimpo de mis partes, y si por casualidad ves por allí a PeterPan (un pavo con pantys verdes y en minifalda, con sombrero y pluma... pffff! dicho así pintatraveloquetecagas), le das un patadón de mis partes también. Por lo demás, te envío un abrazo especial para Afrodita, y para Mazinger también, no nos vaya a celar... ;)). Abrazos más de vuelta para tí, querida también.
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