Volvía de ella. Regresaba a casa de verla, de estar con ella, de estar en ella, de tocarla, de besarla, de comérsela a tragos largos y bebérsela a mordiscos. Borracho de amor, loco de deseo inagotable, agotado de tantos deseos que jamás se cumplirían.
Sabía que cada momento, cada minuto, cada hora que compartían, los acercaba más al final... Pensó, "eso es la vida al fin, ¿no?, irse acercando al final con cada instante vivido". Qué más daba. Poco le importaba en aquel momento esta y todas las preguntas que su loca cabecita pudiera formular. Vivía engañado, engañando, vívía un engaño. Y no quería dejar de hacerlo. Y no quería siquiera pensarlo.
Solo sabía que la quería a ella, y la quería ya, toda, para siempre, desde nunca. O viceversa.
Volvía a su vida. A su rutina, a su balsadeaceite, a su nuncamepasanada, a su vida gris de hombre gris con trabajo gris y ojos grises. Todavía la saboreaba, aún podía sentir su aliento respirando en su boca, sus manos enrededadas (enredar + dedos) en su pelo. Era fresca, era como una niña, suave, tierna, risa, LUZ; y al mismo tiempo brusca, distante, seria, fría, oscuridad. Pero la amaba. O eso creía. Desde luego nunca había sentido algo parecido por nadie. Era como una droga. Era su droga. La necesitaba, sin ella no se sentía vivo. ¿Cómo había sido posible vivir antes de conocerla? Desde que ella era parte de su vida era como si el mundo se hubiese teñido de infinitos tonos de gris monocromo y solamente ella estuviera pintada de colores, los más brillantes del mundo.
Volvía caminando despacio, queriendo, ansiando a cada paso poder rebobinar para revivir aquella tarde y al mismo tiempo adelantar las agujas del reloj que nunca llevaba, para que ya fuese mañana y volverla a ver. A besar.
Volvía, y fue en aquel preciso momento cuando sintió la necesidad de gritarle al mundo lo que sentía, de compartir con el resto del universo su amor por ella, o lo que fuese aquello que amenazaba con explotar en su pecho destrozando todo a su paso. Y así lo hizo.
Los grafittis siempre le habían parecido una forma cutre de disfrazar de arte el gamberrismo, pero aquel día simplemente se dejo llevar. Y allí mismo, en aquella acera que tapizaba el camino de vuelta al frío infierno o de ida al cálido paraíso (según se mirase, como casi todo), pintó su amor por ella. Con un lápiz de la oficina. Con el rotulador que siempre llevaba encima. Con un lápiz de ojos que le había robado (siempre le robaba cosas pequeñas, para poder tenerla más cerca). Con la pinturadededos de cuando era niño. Con un boli que encontró mordisqueado. Con el resto del carmín de sus labios en su cuello. Con una tiza de todos los colores. Con el esmalte de uñas negro que ella usaba y él tanto odiaba. Con el carbón que le dejarían los Reyes Magos por haber sido MALO. Con una navaja, con una lima de uñas, con sus dedos sin uñas ya de tanto mordérselas mientras decidía si se le acercaba o no... Así lo hizo.
LO ERES TODO
No un "teamo", ni un "tequiero", ni siquiera un "X ama a Y". Todo aquello era demasiado poco, no era nada comparado por lo que él sentía.
Al día siguiente, y al otro, y así dos semanas enteras, vivió por ella, para ella, de ella, con ella, sobre ella, debajo de ella, al lado de ella, delante y detrás de ella, desde ella, hacia ella, hasta ella, según ella y todas las pre-posiciones que un kamasutra gramatical pudiera en mil años imaginar.
Y cada día, cuando regresaba a su vida oficial, leía orgulloso aquel "LO ERES TODO", y se hinchaba el pecho de felicidad. Hasta que le dolía respirar.
...
Un mes después, al pasar de casualidad por aquella calle, por aquella acera, al pisar aquellas letras infantiles, se sonrió, sorprendido al recordar aquella sensación. "Lo eres todo", pensó. Qué rápido se había pasado, qué poco había durado. Dos semanas. Ni más. Ni menos.
Dos semanas.
Y después de aquellas dos semanas siguió viviendo. Sin ella, contra ella. A pesar de ella.
Y se dio cuenta de que TODO a veces significa NADA. O viceversa.
... dónde estabas entonces, cuando tanto te necesité...
... si lloré ante tu puerta (que lo hice, ¿recuerdas?), de nada sirvió ...

3 comentarios:
precioso real y cruel......
eso es la vida, eso es la pasión eso es , aveces, el amor
He leído, he llorado, me he gustado infinito, espero que no te importe, lo compartí en mi humilde murín.
Me encantan esas uniones de palabras, "balsadeaceite",
Me llamo Raquel y tus geniales letras llegaron a Valencia.
He empezado por esta relato, pero prometo seguir indagando por tu blog. Me ha gustado muoh esta entrada; es tierna y dura, cálida y fría,... como la misma vida. Quería darle al botoncito de 'participar en este blog' pero no lo he encontrado. Te sigo leyendo...
Un saludo,
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