A veces no estoy. Y cuando es esas veces, es muy jodido encontrarme. Incluso para mí misma.
Y es que a veces no estoy ni siquiera para mí. Ni siquiera para ti. Ni siquiera para nadie.
Así que resulta que a veces no estoy. Solamente quiero dejarme vivir, aunque sea por otros. Aún a través de otros. Y olvidarme de mí. Y centrarme en todas y cada una de mis circunstancias. Porque en esas veces -y solo en esas-, si me parase a centrarme en mí, me daría cuenta de lo triste que soy, de lo malhumorada, ceñofruncida, quejosa y tocapelotas que soy la mayor parte de mi vida. Y eso me haría pensar en la tremenda y casi infinita paciencia que tienen aquellos que, voluntaria y voluntariosamente han decidido sufrirme, aún a pesar de conocerme.
Por eso, a veces no estoy y solo me deslizo sobre mi propia vida; trabajo, coche, familia, casa, colegio, bla, bla, bla. Cuando en realidad me encantaría esconderme tras un millón de libros, mientras me aíslo del mundo dejándome acunar por una fantasía cualquiera en voz de otros, mecida por música de otros, con letra de otros. Solo porque a veces considero que yo nunca seré capaz de hacer letras que estén al nivel de nadie. Y sí, es autocompasión, o autoinseguridad, o nula autoconfianza, ¡qué más dará, ya a estas alturas!
Y como resulta que no soporto la autocompasión y mucho menos a los pusilánimes, pues decido que no estoy. Y no estar es solo eso que hacen (creo) los deportistas cuando casi ya no tienen fuerzas para seguir corriendo, nadando, pedaleando, luchando, peleando; cuando duele tanto la vida seguir que solamente puedes hacerlo si dejas de pensar, de mirar a lo lejos, si dejas de estar y solo decides seguir sin más.
No hay metas, ni objetivos. La única meta es el paso siguiente. El único reto, vivir mañana. El único objetivo, no tropezar con la vida real en el intento. Y así, sigilosa, deslizarse hacia el futuro, sin pensar demasiado en el pasado, sin darle demasiada importancia al presente. Que la vida es juego, y los juegos, juegos son (Calderón's remake).
A veces no estoy. Hoy es a veces. Hoy no estoy.
Esto es lógica matemática.
... Wendy escapa ...
... hacia su interior ...
4 comentarios:
Hablando con el mundo, hemos decidido que copmo esto en ocasiones pesa, le damos una tregua. Hoy. Mañana será otro día, y se Wendy necesita ser sin estar, se le respetará la ndecisión...
Cuídate.
Besos niña.
P.D: Se me hace imposible comentar en mi blog ( manda co*****). Estoy bien. Siento que mis palabras te hayan llevado a interpretar lo contrario.
Besos grandes.
Ciao.
;-P
hoy,.......
hoy digamos que es un paréntesis en el tiempo para que tu yo podamos no estar....
... quien mejor me entiende
... como siempre
... mi principessa
Cuando no se está, supongo que lo mejor es no buscarse y esperar a que uno aparezca por sí solo.
Mientras tanto, a aprovechar el millón de libros. Una vez le leí a Stephen King que para escribir una palabra hacía falta haber leído cinco mil. Atesora palabras para cuando vuelvas.
Un abrazo,
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