Todos nosotros, necesitamos estar solos. A veces. Hoy lo he visto claro. Estamos rodeados de soledad. Podemos estar abarrotados de gente, llenos de ambientes llenos de personas, rodeados de multitudes. En realidad estamos solos.
Y cuanta más gente a nuestro alrededor, más probablemente solos estaremos.
Está solo aquel padre en el MacDonald's con su hijo. No se hablan. Solamente comen, como si el mero acto de comer juntos, de realizar una actividad fisiológica en compañía, les hiciera compartir algo más que la mesa y un instante más o menos vacío de sus vidas. Y estoy segura, el padre recordará con tristeza aquel día, aquella comida o tantas otras que dejó pasar sin conocer a su hijo; y el hijo recordará, con acritud, con amargura incluso, aquella tarde en la que, una vez más, aquel hombre callado que era su padre, no le dirigió la palabra más que para preguntarle si prefería Big Mac o Cuarto de libra.
Está sola esa niña, pintada, disfrazada de mujer, que no puede disimular su miedo, su terror, su inseguridad, ante el primer trabajo que se le presenta en un MacDonald's. Delante de la que, a partir del lunes próximo, será su jefa. Preguntando cosa de las que, sin lugar a dudas, en unos meses se arrepentirá. Rezando porque ese no termine siendo el trabajo de su vida, tras una licenciatura y un máster por el que sus padres se han tenido que re-hipotecar.
Está solo ese trabajador, que a pesar de no aguantar a ninguno de sus compañeros, se ve obligado por las circunstancias a compartir con ellos una tarde de horas extras, y que, a pesar de todo, termina pasándoselo bien. A pesar de todo.
Está sola aquella otra, cuyo sueño está tan lejos, tanto, que es inalcanzable. Tan sola porque él está lejos. Tan sola porque no se quiere acercar. Tan sola porque al fin, y al cabo, ha terminado por convencerse, por engañarse, de que en realidad lo que ella quiere no es más que eso. Sin saber que a su lado, desde hace tiempo, está el amor de su vida, para el que todavía sus ojos están ciegos.
Está solo el amor de la vida de otra. También. Y tampoco se da cuenta, aunque quizás a él sí hay que reconocerle el mérito de haberlo intentado, e incluso re-intentado. Empeñado en resucitar algo que ya estaba muerto cuando nació, algo que solamente él se empeña en mantener vivo, a costa de dolor, sufrimiento, desprecios y engaños. Y sin embargo, yo, que es posible que sea su mejor amiga, no puedo hacer nada más que verlo morirse-matarse sin hacer nada, porque de nada serviría mientras él no se dé cuenta.
Está solo. Él. Sabiendo lo que sabe. Queriendo lo que quiere. Deseando lo que desea. Sabiendo que es imposible. Que lo fue. Que lo es. Que siempre lo será. Teniendo la seguridad, de que mientras esté aquí, en esta vida, seguirá solo. Sin ella. Pero tiene otras cosas. Y sin embargo. Él no tiene prisa. Porque sabe que YA se han encontrado. Sabe que YA se han conocido. Y sabe que lo volverán a hacer. Más tarde. Mejor.
Está sola. Ella. Sabiendo lo que sabe. Queriendo lo que quiere. Deseando lo que desea. Sabiendo que es imposible. Que lo fue. Que lo es. Que siempre lo será. Teniendo la seguridad, de que mientras esté aquí, en esta vida, seguirá sola. Sin él. Pero tiene otras cosas. Y sin embargo.
Y finalmente. Está solo. Estará solo. Porque siempre lo ha estado. Porque siempre lo estará. Porque si vives rodeado de mentira, de dolor ajeno, de daño, de mierda y sufrimiento, no puedes más que estar solo. Completa y absolutamente solo. Y quizás, algún día, y quizás no muy lejano, se dará cuenta de que un día la tuvo, de que hubo un día en que no estuvo solo, y no lo supo apreciar, y la dejo marchar, y no la cuidó, e incluso la mató. Y sin embargo, ella no se murió. Porque tenía tanta vida, porque tenía tanta luz dentro de sí, que ni siquiera la muerte más oscura que nadie nunca pueda imaginar, podría llegar a apagar.
Por eso, porque todos, al fin y al cabo estamos nada más que solos en este erial, no nos dejan más remedio que esconder la soledad con ruido, con disfraces, con risasdementira, con lágrimasdepayaso, con seguridades inseguras. Sin saber que la luz está dentro de todos y cada uno de nosotros. Sin darnos cuenta. Hasta que ya es demasiado tarde.
... y Wendy le dijo con sus ojos lo que jamás sus oídos llegarían a escuchar ...
... al menos no en esta vida ...
... al menos no aquí ...
4 comentarios:
Me suena. Me suena mucho. Creo que conozco a esa mujer. Que la conozco a Ella.
(Y al decir Ella no me refiero a la hija de Bisbal).
Te abrazo mucho. En mi soledad, como dice la canción.
Pero estos días estamos un pelín a salvo. ¿Qué por qué?
Les Fogueres de Sant Joan FOREVER.
Les Fogueres de Sant Joan FOREVER.
Les Fogueres de Sant Joan FOREVER.
Les Fogueres de Sant Joan FOREVER.
Eres la bomba (y no me refiero a la del gordo aquel con gafas de mosca)... Y of course que estamos a salvo, y estaremos, porque tanto tú como yo, como todas las demás lucecitas, somos un pouquiño meigas, non sí?
Te abrazo más, y cargado de cariño, abrazo de los que duran y hacen sangre, y llénate esa cabecita de flores mojadas de la noche de San Juan.
Un bacio.
Repito comentario, aunque no se si lo recordaré todo, decía algo así como que si cierras los ojos verás cientos de miradas que te acompañan y se emocionan contigo así que no te puedes sentir sola, aunque sepas expresar la soledad, si brillas y llamas la atención te vamos a encontrar xD
Y la sensación de que no te gusta leerte es como la del que canta o se fotografía y no le gusta el resultado, aunque los demás disfruten de la belleza... no te hagas caso o cambiate de espejo xD
Para desengrasar, veamos esto:
http://www.youtube.com/watch?v=-4eVfG2RjxU&feature=related
Guapa tú.
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