Cristal: "Sólido cuya estructura atómica está ordenada de forma periódica en las tres direcciones del espacio, es decir, que está formado por la repetición de un motivo siempre idéntico de átomos, iones o moléculas. Exceptuando el vidrio y las sustancias amorfas, toda la materia sólida se encuentra en estado cristalino."

Amapola: "Papaver rhoeas. Planta anual de la familia de las Papaveráceas, con flores rojas por lo común y semilla negruzca, tallo velloso con propiedades venenosas. Frecuentemente nace en los sembrados y los infesta. Es sudorífica y algo calmante. No se puede utilizar como ornamento debido a que sus pétalos se marchitan con facilidad."

martes, 3 de mayo de 2011

Tomorrow I'll be free

Este mediodía, mientras charlaba con un amigo, dijo una frase que es una gran verdad: "Cuando pierdes a alguien, al principio se pasa muy mal, porque solo recuerdas lo malo".
Y yo le contesté, en un alarde de sabiduría: "El tiempo lo cura todo... llegará un momento en que todo se atenúe, y solo recordará los buenos momentos".
Y es cierto. Así es. Tan simple.
Y sin embargo es un error. Sí, no me equivoco. Y lo digo con toda la seguridad que me da la experiencia.
No debería ser así, el tiempo no debería atenuar las heridas, ni siquiera difuminar el dolor. Por más que duela. Porque esa es precisamente la única manera que tenemos los gilipollas de aprender, de recordar lo mal que lo pasamos. Para no volver a repetir los errores.
Porque luego viene el tiempo con la gomaca de borrar dolores y se pone a emborronarlo todo, así, sin freno. Y cuando te quieras dar cuenta, estarás recordando solo lo bueno: "recuerdas cuando estuvimos en...? y cuando tú me dijiste...? ay, y aquel día, que maravilloso fue aquel día...". Y claro, como solo recuerdas lo bueno, pues vas, y te da por retomar contactos, por cometer estupideces, por acometer imprudencias. En resumen, por elevar tu gilipollez a la máxima potencia, y un pelín más allá, si es que se puede.
Y ahí estás tú, con los ojillos haciéndote chiribitas recordando una versión distorsionada y descafeinada de aquella presunta realidad que NuncaJamás fue, creyéndote el ser más maduro sobre la faz de la tierra, capaz de pasar página como un adulto cualquiera. Y viene cualquier adulto, ni más ni menos maduro que tú, al que los ojos también le hacen chiribitas, pero solo por ira, rencor y ... yoquéséquemás. Y...

PLAFFFFFFF!!

Te mete un hostión que lo flipas, y se te queda el alma temblando a cámara lenta, como cuando Dani Alves fue presuntamente agredido por los átomos invisibles para el ojo humano que rodean el pie de Pepe, si te fijas bien incluso puedes llegara ver las gotitas de dolor que desprendes cual aspersor a pleno rendimiento. Y se te queda una cara de tontadelculo que mejor no te la veas en un espejo; como la que se le quedó a Cristiano cuando el hijodelagranBélgica e ilustre árbitro del partido de hoy anuló un gol a su compañero Pipita (que de su nombre y de por qué le llaman así hablaremos otro día, y que se ha puesto pelín rollizo, por cierto), cuando se entera de que ha sido porque él, estúpido de él, mientras caía cual débil señorita cantafados, tras ser inocentemente animado a tal acción por el defensor de nuestra patria, adalid de la rojigualda, blablabla (es que me jode gastar saliva en semejante cenutrio descerebrado) Gerardo P. (no, no es Gerardo Prager, Larisa... que te veo venir)... a lo que iba, que me pierdo; cuando en ese trance, arrolla cruel y despiadadamente, haciendo gala de una violencia sin igual, al pobrecillo Mascherano... Pues eso, la misma cara de imbécil, lo que pasa es que yo sin esos abdominales, y probablemente con más pelos en las piernas (muy extraño, siendo él portuguesa y yo español... ¿o es al revés?).
Y ahí te quedas tú. Viendo impasible, asistiendo como convidado de piedra al festín que han hecho los enanos, los llaverines con tu alma, tu corazón, tu cerebro (¿lo cualo? ¿qué es eso?... yo creo que no tengo de eso...), y todos tus órganos y tejidos nobles (si es que algo así puede ser noble, que lo dudo). Una vez más. Again.
Y me temo que no será la última vez. Ya que tampoco ha sido la primera. Ya una vez, hace tiempo, en un post, dije que yo no caía. Yo recaigo.
Total, una mierda. Otra más.
Menos mal que aquel amigo compuesto químico que comienza por E y termina por -ol (a ver, a ver, que esta es de 2º de BUP... por Diosssss, qué viejuna soy, si de eso ya tampoco hay) siempre está dispuesto a deslizarse sinuosamente para animarnos un poquillo, y hacerlo todo más llevadero. Es el desdifuminadorquelodesdifuminebuendesdifuminadorserá (y que nadie me diga como aquel idiota: "no sé qué le pasa al Facebook, que tu mensaje me ha llegado todo seguido, sin espacios. ¿me lo puedes reenviar?... ¡Anda y que te den! pedazo de carne con ojos").
Como podéis observar, hoy Wendy rezuma sarcasmo e ironía. Ya os comenté hace tiempo, queridas y queridos lectoras y lectores (qué políticamente correcto me ha quedado ésto... si es que aún me voy a animar y me voy a poner a pegar carteles... en la p*** cara de alguno), que esas dos grandes amigas mías son las que me mantienen en pie cuando alguien a fuerza de leches me parte las piernas, y me quedo manca de las dos.
Alguno pensará (erróneamente) que es por el resultado justísimo del ultramegadeportivo e hiperlimpio partido de hoy. Que piensen lo que quieran. Me da igual. Este es un espacio libre, lleno de amapolas de cristal y cristales de amapolas, que una tonta niña creo una vez para sí misma, su rincón, donde nadie NuncaJamás pudiera lastimarla. Y se equivocó, otra vez. Una más. Ahora es vuestro, es un escaparate donde aquella niña ya solo es mercancía que observar, una vitrina de emociones desnudas. ¡Qué importa ya!
Como podéis comprobar, estoy comenzando a sumirme en los asquerosos y pestilentes fangos (juas, juas... mohoso eres, hijo) de la autocompasión. Sí, aprendí del mejor. No, no fue Mourinho.
Así que antes de  llegar a un punto de no retorno, me despido de vosotras y vosotros (sujetadme, que me pierdo...) con una promesa o juramento (promete o jura... ¡ay! qué bonito lo dicen los jueces) sellando mis labios, mientras levanto al cielo el tercer dedo de mi mano derecha en extensión forzada con el resto de sus compañeros en flexión completa, acordándome de lo malo, de todo lo malo, que nunca se fue, que siempre estuvo ahí, que solamente desapareció de mi memoria de estúpida imprudente.


Mañana seré libre


Sorry... necesitaba vomitar de alguna forma toda esta mierda con la que Jas. Garfio disfrazado de Pan intentó envenenar a Wendy
¡Hala!, ahora a conjeturar

1 comentario:

Larisa dijo...

Compréndeme. Leer en un mismo párrafo 'violencia' y 'Gerardo P.', como que la mente relaciona y esas cosas tan estupendas. Ay, qué deseo, como dice la canción que representó a España en Eurovisión en 1996.

También me ha parecido leer la palabra 'Mourinho'. Punto uno, admito el enorme atractivo deste hombre. Punto dos, te dejo algunas citas que Evaristo (lof, lof) ha ido poniendo en su precioso Tuiter en los últimos días a propósito del citado entrenador:

"La manita a Mou, hasta ahora deporte nacional, camino de convertirse en modalidad olímpica por su buena aceptación internacional".

"Supongo que para los del Madrid, "entonar el Mea Culpa" debe de significar miccionar cantando el nombre de un árbitro".

‎"-Señor, le repito que ha llamado a recepción... 'por qué'... QUÉ?"

"MOUtemáticas: Salen al campo 11 y me llevo 1. ¿Por qué?¿Por qué?¿Por qué?"

(¿Pan como Pan, el dios ese estúpido que feneció, o como el dibujo animado, maifren?)

Beso-te.